Abstract
El infarto isquémico cerebral es la quinta causa de muerte y discapacidad en los Estados Unidos.1 En Ecuador, las enfermedades cerebrovasculares fueron la séptima causa de muerte en 2020, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).2 De estas muertes, el 5.1% se dieron en mujeres comparado con 3.9% en hombres.2 Sorprendentemente, el doble de mujeres muere cada año a causa de un infarto cerebral comparado con cáncer de mama. A pesar de ello, la concienciación sobre enfermedades cerebrovasculares es limitada.
